Viaje realizado en 2008

Bishkek (conocida como Frunze en la época soviética) es la capital de Kyrgyzstan y uno de los principales puntos de entrada y salida del país. La ciudad me recuerda a otras ciudades soviéticas, con enormes bloques de edificios mal conservados y grises, con cierto aire de decadencia, grandes avenidas y algunas estatuas en las principales plazas de la ciudad.

A pesar del aire soviético que invade la ciudad, el contraste está garantizado, puesto que aunque la ciudad parece rusa y el ruso es idioma co-oficial, en la ciudad conviven gentes de muy distinta procedencia: kirguises, uigures, uzbecos, tajicos, ukranianos o rusos.

Aunque Bishkek no es una ciudad espectacular hay algunos lugares interesantes que se pueden visitar. La plaza de Ala-Too es el lugar donde tienen lugar las celebraciones o eventos importantes del país, el centro neurálgico de la ciudad. En el centro de la plaza se halla una estatua de un héroe kirguís conocido como Erkindik (libertad en lengua Kirguís). Antes del 2003 se erigía en su lugar una estatua de Lenin. Esta estatua aún puede contemplarse en otra plaza de la ciudad. Mirando hacia el norte de la plaza, se divisa el edificio del Museo Nacional de Historia. La última planta del museo está dedicada a la historia del país y allí se puede ver una yurta, algunas muestras de “shirdaks” (alfombras tradicionales), trajes tradicionales y otros objetos utilizados por los nómadas de las montañas. La segunda planta está dedicada a la época soviética. Nosotros dedicamos una hora a visitar la última planta de museo. A medio día, muy cerca de la estatua de Erkindik, se puede ver el cambio de la guardia.

Siguiendo en dirección norte, por un camino que se encuentra junto al edificio del Museo de Historia, se llega al parque Dubovy, uno de los principales parques de la ciudad. Algún que otro café, esculturas al aire libre y una pequeña exposición de pinturas de artistas locales es todo lo que hay en el parque. El parque es un lugar muy tranquilo para pasear o descansar.

Otra plaza interesante es la plaza de la Victoria, cuya construcción fue completada en 1984. El monumento principal de la plaza es una construcción en forma de yurta, con una mujer esperando el retorno de su marido de la guerra junto a la llama eterna.

Por último, como la mayoría de ciudades de Asia central, Bishkek cuenta con diversos bazares. Nosotros visitamos el más famoso de la ciudad: el bazar de Osh. Se trata de un bazar donde se venden todo tipo de productos de diversa procedencia, principalmente china. Una de las secciones más interesantes es la de productos alimentarios. Allí probamos el “kuruk”, unas bolitas de queso muy saladas que se toman como snaks.

La comida kirguís

Kyrgyzstan está situado en una encrucijada de caminos de la Ruta de la Seda, y como tal su comida tiene influencias de diversos pueblos como los turcos, persas, indios, chinos y uzbecos. En la capital probamos los siguientes platos:
Shashlyk o Kebabs — son pinchos de carne de pollo, cordero, ternera o mixtos.
Plov — en realidad el plato uzbeko por excelencia

Samsa — son empanadillas rellenas de carne.
Lagman- tallarines en sopa con carne y verduras

Alojamiento

Nosotros nos alojamos en un guest house a las afueras de la ciudad. Su nombre shumkar asia. Las habitaciones y el desayuno fueron muy correctos. La única pega és la situación del guest house, bastante alejado de todas partes.