Una de las cosas que mas sorprenden al viajero cuando visita las iglesias armenias, es la diferencia abismal entre el estado de las iglesias de Armenia y de las iglesias del Kurdistán turco. Mientras en Armenia se destinan fondos a la reconstrucción de su patrimonio cultural, en el kurdistán turco las iglesias armenias han sido abandonadas a su suerte y a las inclemencias del tiempo. Una muestra del poco interés que tienen los turcos en la conservación de las iglesias armenias es la ciudad Armenia de Ani, actualmente en territorio turco, al lado del rio Akhurian, que hace de frontera entre Turquía y Armenia.

oso en ani

Este es el estado en que se encuentran las Iglesias.

Actualmente Ani es una ciudad fantasma, las cabras y los niños juegan entre las ruinas de la ciudad. Es una gozada pasear por las ruinas de la ciudad puesto que no hay absolutamente nadie. En nuestra visita (agosto 2005) solo encontramos un grupo de tur1istas israelíes y nuestro grupo reducido de despistados.

La ciudad de Ani, también conocida como la ciudad de las iglesias, fue fundada en el año 961 d.c. por el rey armenio Ashot III. La ciudad fue floreciendo debido a su estratégica situación entre las rutas comerciales que enlazaban el Caúcaso con Asia central. A medida que la ciudad fue creciendo se construyeron iglesias, catedrales y las impresionantes murallas que aún hoy en día se pueden contemplar.

Ani llegó a tener entre 100.000 y 200.000 habitantes, un perímetro amurallado con hasta 40 puertas y tantos edificios religiosos que se la conoció como la ciudad de las 1001 iglesias. Ani se convirtió en el año 992 en la sede de los patriarcas católicos (los jefes de la iglesia apostólica armenia).

Desafortunadamente, Ani sucumbió a una serie de invasiones. Estas junto con guerras, terremotos y vandalismo contribuyeron a su deterioro y a su olvido.

Las ruínas de la ciudad fueron redescubiertas por viajeros europeos a finales del siglo XVIII. Empezaron los trabajos de excavación que se extendieron hasta principios del siglo XX. El problema fue la llegada de la Primera Guerra Mundial.

Los tratados posteriores a la Primera Guerra Mundial dieron el control del territorio armenio de Ani a Turquía y, en mayo de 1921, el gobierno turco ordenó que Ani y todos sus monumentos fueran eliminados de la faz de la Tierra.

La ciudad turca de Kars es el punto de partida para visitar Ani, a 40 Km. de Kars. En Kars también hay un pequeño museo y una fortaleza.

Más información sobre la historia de Ani aquí.