Era primavera, finales de mayo. Yo estaba embarazada de nuestro segundo hijo (de casi 7 meses). Una tarde Marc se presenta y dice: “tengo una sorpresa para ti”. Y me da un sobre. En su interior encontré los billetes de avión para ir a Venecia a mediados de junio. “Como nuestro segundo hijo nacerá en agosto y no podremos hacer ningún viaje, he pensado que podríamos hacer una escapada a Venecia”, me dijo. “Y como sé que te gusta organizar los viajes, te lo digo ahora que aún tenemos un par de semanas”. Mi primera reacción fue, no y ? ¿si me encuentro mal y no puedo viajar?, ¿y si en junio la ciudad ya está llena hasta los topes como en verano?. Pero lo cierto es que fue un viaje tranquilo y muy agradable. En esta entrada resumimos cómo nos fuimos a Venecia con nuestro hijo que entonces tenía tres años y medio y yo que me fui estando embarazada de siete meses.

Hemos visitado Venecia en múltiples ocasiones. De hecho Marc y yo nos casamos allí, en un lluvioso y frío día de febrero de hace muchos años. El viaje que hicimos con nuestro hijo de casi tres años y medio fue el último que hicimos a la ciudad de los canales, pero seguramente no será el último.

¿Cuando viajar a Venecia?

Recomendamos viajar a la ciudad de los canales en temporada baja. Por ejemplo, en los meses de noviembre, febrero (siempre después del Carnaval, porque durante el Carnaval los precios del aojamiento y transporte son muy caros) o en marzo. A ser posible durante la semana. Hay que evitar fechas como Navidad, Semana Santa y los meses de julio y agosto. ¿Por qué? En primer lugar, porque aojarse en Venecia es caro y aún lo es más si buscamos fechas señaladas o verano. Y, en segundo lugar, porque viajando en temporada baja y entre semana no hay tanta gente y se puede pasear tranquilamente por la ciudad. También se pueden visitar monumentos tan emblemáticos como la basílica de San Marco o su Campanile sin hacer colas para entrar. El inconveniente de viajar en invierno, por ejemplo, es que los días son fríos y muy húmedos. Si tenéis la mala suerte de que no luzca el sol, el frío húmedo te cala los huesos. El segundo inconveniente, es que los días son más cortos y la mayoría de los monumentos cierran a primera hora de la tarde. En este caso, hay que planificar visitas por la mañana.

¿Cuantos días necesito para visitar Venecia?

En general, se puede visitar Venecia en unos tres días. El problema es que con niños pequeños hay que ir a su ritmo por lo que yo recomiendo un par de días más. Unos cinco aproximadamente. Hay que recordar que Venecia no está pensada para ir con cochecito de bebé o niño pequeño. Si lleváis el cochecito os pasaréis mucho tiempo subiendo el cochecito y bajándolo por las innumerables escaleras que hay en la ciudad. Si podéis es mucho mejor una mochila de porteo.

Nosotros nos fuimos sin cochecito porque con casi tres años y medio nuestro hijo no lo utilizaba. Eso sí, cuando se cansaba de caminar parábamos un ratito o Marc lo llevaba encima de sus hombros.

¿Cómo me desplazo del aeropuerto de Marco Polo a la ciudad de Venecia?

Para llegar a la isla de Venecia desde el Aeropuerto de Marco Polo hay dos formas de hacerlo. La primera es tomar un autobús que te lleva a Piazzale Roma (la entrada a Venecia) y desde allí tomar el vaporetto o caminar hasta el alojamiento. La segunda es tomar una barca/bus en el mismo aeropuerto e ir en barca hasta la isla de Venecia. Yo recomiendo la primera opción, el autobús, porque es más rápido. Si bien es cierto que en el viaje que hicimos con nuestro hijo, tomamos el barco/bus porque pensamos que a él le gustaría más y porque nuestro alojamiento estaba cerca de una de las paradas de la barca/bus.

¿Dónde me alojo?

En Venecia el alojamiento es en general bastante caro y en comparación con el precio bastante mala la calidad. Por ello, al viajar con niños conviene buscar y buscar mucho. Mirar opiniones y seguir buscando. Los alojamientos son en general más caros en la isla de Venecia que en la ciudad de Mestre (en el continente), pero evidentemente Venecia es mucho más bonita que Mestre. Nosotros nos alojamos normalmente en la isla de Venecia. Alojarte en la isla te permite salir en cualquier momento de tu hotel para dar una vuelta a pie incluso por la noche. No hay que coger transporte público para llegar. Sólo salir y caminar. Además, no todos los barrios (llamados sestieri en italiano) son igual de caros. San Marco y el barrio donde está la estación de Santa Lucia son los más caros. Si no os importa que el alojamiento esté céntrico, en la Giudeca o barrios como Catello, el alojamiento suele ser más barato.

Cómo habréis leído en otras entradas sobre viajes con niños, siempre intentamos buscar actividades o visitas que puedan gustarles a los más pequeños. En Venecia no existen actividades específicas para niños pequeños pero la ciudad en si es una maravilla. Por eso, en esta entrada no encontraréis lugares o cosas específicas para hacer con niños, sino nuestra experiencia del viaje con nuestro hijo y lo que a él le gustó.

Rialto y el mercado

Como nuestro alojamiento estaba ubicado cerca de Rialto, el famoso puente fue nuestra primera parada. De hecho, nos sentábamos largos ratos para ver pasar las barcas, vaporettos, góndolas, taxis y barcazas de carga por el Gran Canal. Una de las cosas que más le gustaron a nuestro hijo fue ver como las barcas de carga cargaban y descargaban con sus ingeniosos sistemas. Porque en Venecia, todo se transporta en barcas. Justo al lado del Rialto está el mercado de fruta y de pescado. No es un mercado muy grande, pero es curioso de ver.

 

Ruta a San Marco

Rialto está relativamente cerca de San Marco por lo que no hay que caminar mucho para llegar a la famosa plaza. Existen muchas rutas para llegar a San Marco. Una de ellas es tomar un vaporetto y llegar en barco a la gran plaza. Pero a mí me gusta más llegar por los estrechos callejones del interior, porque de golpe te encuentras con la inmensidad de la Plaza de San Marcos, tan impresionante y preciosa. Con nuestro hijo tomamos una de estas rutas por los angostos callejones de la ciudad. Nos perdimos por estos pasajes y llegamos a San Marco desde la Plaza de Santa María Formosa. Al llegar a la enorme plaza de San Marcos nuestro hijo pequeño se dirigió directamente hacia el mar. Y allí nos quedamos un buen rato observando pasar barcos, vaporettos y góndolas por el mar de la laguna.

San Giorgio

Para trayectos más largos compramos un abono de dos días para poder tomar el vaporetto todas las veces que quisiéramos. El vaporetto es de hecho la única forma de llegar a la pequeña isla de San Giorgio, que está ubicada justo delante de San Marco. San Giorgio, cuenta con una gran plaza, frente a la iglesia donde te puedes sentar a observar la laguna o en caso de los niños correr libremente. También se puede subir al campanille (pagando) y normalmente no está tan colapsado como el de San Marco.

Visita a las islas de la laguna

Si tenéis tiempo, recomiendo tomar vaporetto para visitar alguna de las islas de la laguna. Las que nosotros conocemos son Torcello, Burano y Murano. Torcello no es muy recomendable con niños, puesto que la visita principal es la Iglesia de Santa María Fosca con sus preciosos mosaicos. Es una isla poco visitada (en comparación con otras) por lo que no hay tanta gente. Burano es una bonita isla con casas pintadas con colores vivos. Es bonito pasear por sus calles. Allí se pueden comprar tapices bordados y máscaras. Finalmente, está Murano, seguramente la isla más visitada después de Venecia. Es famosa por su precioso y valorado cristal. En Murano se puede visitar el museo del vidrio.

 

Santa María Formosa

Es una bonita iglesia con su correspondiente plaza situada cerca de San Marco. Allí nos sentamos en alguna terraza a tomar algo. A nuestro hijo le gustaba perseguir a las palomas.

Excursión en vaporetto por el Gran Canal

Una de las cosas que les gustaron más a nuestro hijo fueron los trayectos que hicimos por el Gran Canal en vaporetto. Como hacía buen tiempo, nos sentamos en la popa del vaporetto, en el exterior para poder ver bien todo lo que pasaba a nuestro alrededor.

El puente de la Academia

Es un precioso puente sobre el Gran Canal, con vistas espectaculares. Muy cerquita del puente está el Museo de la Academia y Santa Maria de la Salutte. en el Museo de la Academia pudimos admirar en una de nuestras visitas a Venecia la famosa obra de Leonardo Da Vinci, “El hombre de Vitrubio”.

Escalera contarina del boboli

Una actividad interesante es buscar esta escondida escalera. Es una bonita escalera de caracol perdida en medio de los callejones de la ciudad que pertenece a un palacio. Vale la pena buscarla.

 

Otros barrios más populares

El Barrio del Castello, la isla de la Giudeca o el barrio del Dorsoduro son barrios no tan visitados como el centro de Venecia. Están más alejados de San Marco y hay que caminar más para llegar o bien tomar un vaporetto. Son barrios más populares y tranquilos (en comparación con otros y teniendo en cuenta lo que es Venecia).

Y para acabar comentar que no podemos ofrecer información sobre las góndolas, porque en ninguno de nuestros viajes a Venecia, nunca hemos alquilado una, ni siquiera cuando nos casamos…

Plan del viaje

  • Vuelo Barcelona – Vencia (Marco Polo) con Vueling. Ahora (2018) tenéis la posibilidad de volar con Ryan Air o con Vueling.
  • Aeuropuerto de Marco Polo – Venecia Rialto. Tomamos el barco/bus desde el aeropuerto. Tiempo aproximado 1 hora.
  • Estancia de 4 noches en hotel Ca’ Bragadin Carabba.

Alojamiento en Venecia

La última vez que estuvimos en la ciudad de la laguna nos alojamos con nuestro hijo de 3,5 años en el hotel Ca’ Bragadin Carabba. Nos alojamos en una gran habitación con vistas a la plaza decorada al estilo “veneciano”. Nuestro hijo durmió en un sofá cama doble que le iba enorme. En definitiva, nos dieron una habitación enorme (cosa no frecuente en Venecia) para dos adultos y un niño que resultó muy confortable. El hotel está muy cerquita de Rialto y relativamente cerca de San Marco. Al escribir estas líneas, veo que el hotel también ofrece un apartamento de una habitación. Esta opción será la que usemos en nuestra próxima visita a la ciudad de la laguna. Espero que sea pronto.