Una de las mejores visitas de un día desde Reikjavik o desde las cercanías de Selfoss es ir a las tierras altas o Landmannalaugar.
Landmannalaugar se encuentra en la parte sur de las tierras altas de Islandia, en la Reserva Natural Fjallabak. La zona es conocida por sus fuentes termales naturales y sus sorprendentes montañas de riolita, que le dan un aspecto colorido y único.
Nosotros hicimos esta parada en nuestro viaje por el sur de Islandia después de visitar el Triángulo de oro. Tened en cuenta que para visitar Landmannalaugar necesitaréis un día completo.
Si estás buscando un lugar mágico para disfrutar de la Navidad, la Village de Noël en le Barcarès, en el sur de Francia, es una opción que no te puedes perder. Desde 1999 en este pequeño pueblo marinero de la costa mediterranea francesa, se instala a finales de noviembre un recinto de 3000 metros cuadrados dedicado a la Navidad y a Papá Noel. Aquí te cuento todo lo que necesitas saber para planificar tu visita.
Abandonamos Vik para dirigirnos hacia el este. En la ruta hacia el este el paisaje es espectacular. En primer lugar, atravesamos grandes extensiones de llanuras de lava cubiertas por una especie de musgo verde. Más adelante, al acercarnos a Skaftafell, pudimos contemplar las primeras lenguas del glaciar Vatnajökull, el glaciar más grande de Islandia que ocupa aproximadamente un 10% de la superficie del país.
Skaftafell es un parque Nacional que se fundó en 1967, aunque en 2008, los parques nacionales de Skaftafell, en el suroeste, y Jökulsárgljúfur, en el norte, se unieron para formar el Parque Natural Gran Vatnajökull, patrimonio de la humanidad desde 2019. Este parque natural es el segundo más grande del país.
En este artículo recogemos algunas propuestas divertidas para pasar la Navidad con niños en Francia.
1. Los mercados navideños de Alsacia # Alsacia, con sus pintorescos pueblos adornados de entramados de madera y calles empedradas, se transforma mágicamente durante la época navideña. Cada pueble de esta región francesa se ilumina con miles de luces y adornos, mientras que los mercados navideños, repletos de aromas de vino caliente y galletas especiadas, ofrecen una experiencia festiva inigualable.
Es una bonita excursión, bastante fácil para hacer con niños en el término municipal de Sant Feliu de Pallerols, en la Garrotxa. Hay más de una forma de llegar a las Rocas Encantadas y una de ellas parte del Santuario de la Salut.
El Santuario de la Salut está situado en una colina, a la que se accede por una carretera estrecha, de montaña. Al llegar, veréis una pequeña zona de aparcamiento. Además, el Santuario cuenta con restaurante y hotel. También tiene una terraza con una vista panorámica de la Vall d’en Bas.
Vík es el pueblo más meridional de Islandia y un importante centro turístico en la ring road, la carretera principal que rodea el país. Vík es famoso por su asombrosa belleza natural, especialmente las playas de arena negra como Reynisfjara, con sus imponentes columnas de basalto y vistas a las rocas de Reynisdrangar, que la leyenda sugiere son trolls petrificados por el sol. La zona también es conocida por su diversidad de aves, incluidas las colonias de frailecillos. En esta entrada os explicaremos qué hicimos en las proximidades de Vik.
El final de nuestro viaje por Islandia lo dedicamos a conocer la península de Snaefellsnes. La península de Snæfellsnes, a menudo llamada “Islandia en miniatura”, se encuentra en la costa oeste de Islandia y es conocida por su diversidad geológica y paisajística.
Esta península estrecha ofrece, desde dramáticas formaciones rocosas y playas negras hasta montañas, campos de lava y, por supuesto, el icónico volcán Snæfellsjökull, cubierto por un glaciar. Este último ha capturado la imaginación de muchas personas a lo largo de los años, especialmente después de ser el escenario de inicio de la novela “Viaje al centro de la Tierra” de Julio Verne. La península es hogar de encantadores pueblos de pescadores, acantilados repletos de aves y leyendas de magia y misticismo.
Qué hacer y qué ver en Reykjavik # Aparcamiento en Reykjavik # Nos acercamos al centro de Reykjavik y aparcamos cerca del edificio Harpa. Como verás, el centro de la ciudad dispone de zonas de aparcamiento de pago. Existen 4 zonas para aparcar en Reykjavik y las tarifas varían dependiendo de la zona.
Islandia es un país de contrastes dramáticos, conocido como ’la tierra de hielo y fuego’ por sus glaciares majestuosos y sus volcanes activos. En Islandia encontraréis géiseres que erupcionan hacia el cielo, cascadas espectaculares, glaciares o paisajes que parecen sacados de la Luna. A medida que te desplazas por estas tierras nórdicas, verás cambios de paisajes drásticos con una belleza salvaje que te dejará sin aliento. En esta y otras entradas os explicamos qué hemos hecho en nuestro viaje a Islandia.
Al hablar de Elche, me viene a la memoria el busto de la Dama de Elche, la famosa escultura íbera que data del siglo V-IV a.c, que fue hallada en los restos romanos de la Alcudia, cerca de Elche. Pero en esta ocasión vamos a hablar del Palmeral de Elche.
El Palmeral de Elche es el mayor palmeral de Europa y uno de los más grandes del mundo, con más de 200.000 ejemplares de palmeras. Fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 2000, reconociendo su valor histórico y cultural.
Situada en la comarca de la Marina Baja, en la provincia de Alicante, se encuentra Altea, una joya cautivadora de la famosa Costa Blanca. Pasamos un día en Altea y en esta entrada os explicaremos nuestra experiencia.
El casco antiguo de Altea es un laberinto de estrechas y hermosas calles que serpentea hasta la Iglesia de Nuestra Señora del Consuelo. Aquí, las casas están tradicionalmente encaladas, una práctica que refleja el sol y ayuda a mantener las viviendas frescas durante los intensos meses de verano, confiriendo a Altea su inconfundible apariencia mediterránea. Buganvilias, jazmines y otras plantas dan un toque de color a esta villa blanca.
Salimos del aparcamiento de Cala Agulla en dirección a la playa. Buscamos un camino entre los pinos que protegen la playa en dirección a Cala Mesquida. Cruzamos una barrera metálica y seguimos por un amplio camino de tierra. La primera parada es la bonita cala de Cala Moltó. Después de la cala, veréis que el camino es ancho y no tiene pérdida.
Más adelante encontramos una bifurcación: recto seguimos hacia Cala Mesquida y hacia la derecha tenemos un desvío que nos adentra en el bosque de pinos. Tomaremos el desvío a la derecha. Al tomar el desvío hacia la derecha podemos parar para ver un antiguo horno de cal.