En la parte oriental de Turquía, en el Kurdistán turco, muy cerca de la frontera con Irán, Azerbaijan y Armenia, se alza sobre un promontorio desolado el palacio de Ishak Pasha. Nadie diría que un lugar tan remoto, se alzaría este extraño palacio. En esta entrada os hablaremos un poco sobre Ishak Pasha.

Llegamos a Dogubeyazit con el propósito de visitar este bonito y remoto palacio y para contemplar el Monte Ararat desde la parte turca. Esta parada era una de las más esperadas en nuestro viaje por Turquía del este, un viaje que empezó en Trabzon y acabó en el Monte Nemrut.

Ishak Pasha es un complejo otomano, cuya construcción acabó de completarse en 1784.  La construcción del palacio duró unos cien años. Aunque se trate de uno de los pocos palacios otomanos que se conservan, Ishak Pasha tiene influencias de otras culturas como la farsí o seleúcida.

Para construir el complejo se utilizaron piedras diversas, entre ellas piedras blancas  procedentes de los pueblos cercanos y negras procedentes del monte Ararat.

Nosotros visitamos Ishak Pasha en un caluroso día de verano. Al pasear por los alrededores del complejo no encontramos ni una sombra para resguardarnos del sol.

Para visitar el palacio y sus alrededores hay suficiente con medio día. Eso es lo que hicimos nosotros. Al atardecer paseamos por las calles de Dogubeyazit donde la población es principalmente kurda.

Ishak Pasha Palace está en la World Heritage Tentative List de la UNESCO.