Categoría: slow travel

Consejos para viajar con niños pequeños

Cuando nació nuestro primer hijo continuamos viajando, aunque sustituimos los destinos lejanos por otros de corta o media distancia. A pesar de que seguimos viajando, algunas cosas cambiaron. El equipaje aumentó para incluir pañales, toallitas, mochila de porteo o carrito, biberones etc. El ritmo del viaje también cambió. Ya no pudimos viajar como lo hacíamos antes, tuvimos que adaptarnos a las necesidades de nuestro pequeño. Los viajes eran más cansados ya que no dormíamos las noches enteras (hasta que cumplió los tres años), no podíamos hacer tantas visitas/excursiones y algunas no consideramos oportuno hacerlas con un bebé tan pequeño. Pero al nacer nuestro segundo hijo, la cosa se complicó, no sólo teníamos que ocuparnos de un niño sino de dos…

Viajar con dos niños pequeños transformó nuestra manera de viajar. Lo primero fue el cambio de ritmo. Sin darnos cuenta nos pasamos al Slow Travel, sin siquiera saber lo que era (podéis leer nuestra entrada “Slow travel: una opción mejor para viajar con niños”). El segundo cambio fue a nivel logístico. Con los años habíamos aprendido a viajar con poco equipaje, pero con los niños tuvimos que incorporar un montón de cosas para ellos: cochecitos, más ropa, biberones, pañales, cuentos, juguetes, etc. El tercer cambio afectó al tipo de viaje. Empezamos a buscar lugares donde los niños pudieran disfrutar y cambiamos los viajes largos en avión por los viajes en coche.

Lee mas

Slow travel: una opción mejor para viajar con niños

Hace ya bastantes años viajamos a la India del sur con un grupo de amigos. Ellos se encargaron de organizar un viaje de 23 días con una agencia de viajes local. Recuerdo nuestra llegada a Bombay, al hotel después de pasar parte de la noche en un avión, con el cansancio de haber tenido que hacer un vuelo con escalas y de no haber dormido casi nada en el avión. En el hotel nos encontramos con nuestro guía local que nos dice: «bueno podéis ir a vuestra habitación para cambiaros y ducharos. Nos vemos en el vestíbulo del hotel dentro de una hora». Marc y yo pensamos, ¿Cómo? Sólo una hora, ¿no vamos a descansar después de haber pasado una noche sin dormir? Y uno de nuestros amigos del grupo nos contestó: «hay que aprovechar el viaje, que aquí ya no volveremos. Sólo vamos a estar dos días en esta ciudad».

Este ejemplo ilustra lo que nosotros mismos hemos repetido en diversos viajes en el pasado, viajar deprisa, con planes de viaje llenos de visitas y actividades, sin holgura, sin momentos de descanso, sin posibilidad de saborear un poco aquello que estás viendo, de pensar tengo que aprovechar porque aquí ya no volveré.

Lee mas
Cargando