El Périgord es una provincia (aquí la conocemos como el departamento de Dordoña) francesa situada en la región de Aquitania, que se divide en diversas zonas identificadas por colores (negro, púrpura, blanco y verde). De todos los colores del Périgord, el Périgord negro es una de las partes más visitadas de la región. El Périgord negro ofrece muchas opciones al viajero como por ejemplo jardines espectaculares, pueblos con encanto, castillos maravillosos, cuevas, granjas de ocas, parques acuáticos, actividades fluviales como el kayac o paseos en gabarra, por no olvidar su exquisita gastronomía. Es un destino muy cómodo para viajar con niños, aunque sean pequeños. Y para nosotros, se encuentra a menos de 6 horas en coche de Barcelona.
Como broche final de nuestro viaje en coche por Francia, hemos parado un par de días en Sarlat, la joya medieval del Périgord Noir para disfrutar del pequeño mercado navideño y de la pista de patinaje sobre hielo.
El centro medieval de Sarlat se puede visitar tranquilamente a pie. En verano es una ciudad muy concurrida y se montan colas de coches para acceder a las proximidades del centro. No obstante, en invierno, ese problema no existe. Antes de Navidad, se organiza un mercado navideño con desfiles, atracciones para los niños, una pista de patinaje sobre hielo y se puede pasear por el centro con mucha tranquilidad.
Una de las actividades que dejamos pendientes en nuestros viajes anteriores al Périgord Noir, fue la excursión en canoa o kayac, que no hicimos porque nuestro hijo menor era muy pequeñito. Esta vez, hemos podido hacer la excursión con nuestros hijos de 7 y casi 4 años. Aunque, uno de los requisitos de las empresas que organizan estas excursiones es que los niños tengas como mínimo 5 años, no nos han puesto pegas para hacerla con nuestro hijo menor. A continuación resumimos nuestra experiencia.