
En el sur de Francia existen numerosas opciones para viajar en familia en coche, especialmente ahora, en la época de la “nueva normalidad”, con opciones de vuelos limitadas. Los viajes en coche o auto caravana ofrecen una alternativa ideal para las familias que quieran viajar por carretera. En esta entrada recopilamos algunas propuestas de viajes que se pueden realizar en coche en Francia desde las cercanías de Barcelona.
Región de Occitania # 1. Departamento de los Pirineos Orientales # Es una región del sur este de Francia a la que se puede llegar en coche en menos de dos horas desde Barcelona o cercanías. En Occitania hay muchas opciones de viaje en familia como por ejemplo la Costa Vermeille. Allí la visita de Colliure es obligada. Más al norte destaca Argelès con su zona de amplias playas y el antiguo pueblo en el interior. También en el departamento de los Pirineos Orientales podéis pasar un día interesante en la ciudad de Perpiñán y visitar el Castillet y el Castillo de los Reyes de Mallorca. Muy cerca de Perpiñán, está el puerto de le Barcarès, que es famoso por su village navideña.
En esta entrada os proponemos una serie de excursiones con niños en Mallorca. Las hemos organizado por zonas.
Zona este # 1. Parc Natural de la Península de LLevant # Hace unos años conocimos el Parc Natural de la península de Llevant en Mallorca. La primera vez fuimos con nuestros hijos a hacer una de las excursiones propuesta por el parque. El Parc Natural de la Península de Llevant es un espacio protegido situado en la parte Noreste de Mallorca hasta el cabo Ferrutx.
En esta entrada hemos querido recopilar una lista de castillos preciosos que hemos visitado durante nuestros viajes. Cada castillo, tiene una historia: por qué fue construido y qué lugar se escogió para la edificación son partes de esa historia. Algunos fueron construidos como residencia de reyes o nobles. Otros fueron construidos como fortalezas defensivas o para controlar un paso estratégico. Con independencia de cual fuera su función, lo que queda de antiguos castillos, son visitas imprescindibles en muchos viajes.
Este mes de diciembre hemos hecho una escapada a Alsacia con los niños para ver los preciosos mercados de Navidad. En esta entrada os explicamos lo más destacado de nuestro viaje.
Colmar es la estrella en cuanto a mercados navideños. La ciudad cuenta con diversos mercados repartidos en zonas diferentes del centro. Un alsaciano afincado en Cataluña nos recomendó visitar 2 veces los mercados. Primero una visita diurna y luego una nocturna para ver las luces que decoran las casas y los diversos espectáculos de luz que iluminan edificios emblemáticos de la ciudad.
Pasear por la Fageda d’en Jordà con los peques es una de las excursiones más bonitas que se pueden hacer en otoño. Las hojas de los árboles cayendo y los preciosos colores ocre del bosque, ofrecen un paisaje inolvidable. La Fageda d’en Jordà es un hayedo excepcional que crece en un terreno de baja altitud. Está situado muy cerquita de la localidad de Olot (Girona). Este bosque se asienta encima de una colada de lava de un volcán próximo. En esta entrada explicaremos nuestras excursiones en esta zona.
Nuestra ruta de los cuentos de hadas por Alemania la hicimos atravesando Francia en coche. A la vuelta de nuestro viaje hicimos dos paradas en dos bonitas ciudades francesas. La primera parada fue en la ciudad de Metz. Esta ciudad del departamento del Mosela está muy cerquita de Luxemburgo, Alemania y Bélgica. De hecho, Metz fue territorio alemán durante la guerra franco prusiana y durante la Segunda Guerra Mundial. Lee nuestra entrada sobre la parada que hicimos en Metz. La segunda parada fue bastante más cerca de España, en la ciudad de Nîmes. En esta entrada os explicamos lo que hicimos en nuestra parada en Nîmes.
Seguramente se trata del lugar más fotografiado de Eslovenia y del que aparece en más folletos turísticos de este pequeño país de los Alpes. El lago de Bled es sin duda un idílico lugar para descansar, situado al noroeste de Eslovenia. También se trata de un lugar relativamente caro si lo comparamos con otros lugares de los Alpes julianos. De hecho era un lugar de descanso visitado por la aristocracia centro-europea a principios del siglo XX. Las aguas termales que se encuentran aquí, convirtieron a Bled en un Spa-Balneario.
Nuestra segunda visita a la capital irlandesa fue por trabajo. Fue a finales de junio, por San Juan. A pesar de viajar por trabajo, tuvimos las suerte de que pudimos quedarmos unos días extra, que dedicamos a explorar la ciudad con nuestro peque de 18 meses. Cuando viajas con bebés los espacios abiertos como parques, jardines o zoos son nuestros grandes aliados. Así que en nuestros días extra en la capital irlandesa, buscamos espacios verdes para pasear. Pero a nuestro hijo le encantan todo tipo de vehículos. Por lo que no pudimos dejar de tomar el bus turístico.
En España contamos con numerosos restos de la época romana, como por ejemplo los de Tarragona, Empúries o Mérida. Pero existen ruinas romanas dispersas en muchos lugares. Muchos están cerca de la costa del Mediterráneo. Otros como la “Porta Nigra” de la ciudad alemana de Tréveris, están alejados de la costa.
En esta entrada queremos recoger algunos de los sitios con vestigios romanos más importantes que hemos visitado en la costa mediterránea más allá de las fronteras italianas.
Zell es una pequeña población vinícola alemana situada junto al río Mosela (Mosel), el mayor afluente del Rhin. La zona del Mosela entre Tréveris (Trier) y Coblenza (Koblenz) es una región vinícola muy importante, aunque además de viñedos y verdes paisajes donde el Mosela serpentea entre colinas verdísimas, nos sorprenderán castillos medievales impresionantes en perfecto estado de conservación, pueblecitos típicos alemanes y ruinas romanas. Nuestro viaje por el Mosela empieza en casa de nuestros amigos Reiner y Uschi, situada en una colina a las afueras de Zell.
A unos 75 Km de Moscú se halla esta localidad, centro de la ortodoxia rusa, una de las poblaciones más famosas del “Anillo de Oro” (золотое колъцо). Los pueblos del anillo de oro, construidos entre los siglos XI y XVII son la cuna de la cultura rusa. Hasta el siglo XVIII un típico pueblo ruso tenía un Kremlin (кремлъ) o fortaleza que protegía la ciudad. Las torres de vigilancia se situaban en los puntos estratégicos de la muralla. El centro administrativo de la población se situaba dentro de la muralla al igual que las casas de los boyardos (que sólo ocupaban en tiempos de guerra). El “posad” era el lugar donde vivían los comerciantes y artesanos y donde estaba el mercado. El resto de la gente vivía en asentamientos alrededor del kremlin.