Viaje realizado en invierno de 2008.

El sur de Marruecos se caracteriza por sus espectaculares paisajes como los paisajes del valle de Dra, las dunas de Merzouga, la garganta de Togdha y los oasis. Estos últimos, se extienden kilómetros y kilómetros en los valles marroquíes, imagen que a priori puede contrastar con nuestra idea de cuatro palmeras. Estos palmerales son auténticos laberintos, y en su interior se mantienen pueblos que no son visibles desde fuera. Además del cultivo de dátiles en los oasis las familias cultivan la tierra en pequeñas parcelas obteniendo agua a través de un complejo sistema de irrigación. Estos palmerales son sin duda uno de los paisajes que más me impresionaron del sur marroquí. Los dos palmerales que más me gustaron fueron el oasis del Todgha, muy cerca de la garganta del mismo nombre y de la localidad de Tinerhir y el oasis de Skoura próximo a Ouarzazate..

 

Desert sunrise

El oasis de Todgha se encuentra en un valle y además del frondoso y extenso palmeral cuenta con abundantes olivos, naranjos y otros árboles frutales. En las terrazas de las montañas próximas, Tinerhin es un importante centro para los viajes por la zona. Vimos abundantes hoteles y guest houses. Al norte, se halla la garganta de Todgha. Se trata de un desfiladero cuyas paredes llegan a tener hasta 300 metros de alto. Al principio del desfiladero se halla la fuente de los peces sagrados a la que se le atribuye la propiedad de curar la esterilidad. En el centro del desfiladero hay una pista que conecta con el valle de Dades a través del desfiladero de Dades. Tanto las vistas del palmeral como del desfiladero son espléndidas.

Otro de los lugares más impresionantes del sur de Marruecos son las dunas del Sahara. Las dunas más impresionantes se encuentran en Merzouga, son las llamadas dunas de Erg Chebbi. El momento ideal para pasear por las dunas a la puesta o a la salida del sol.
Junto a las dunas hay un montón de albergues donde se puede pasar la noche. En estos albergues ofrecen excursiones en camello por las dunas. En mi opinión son caras y en ellas se puede todo el encanto de pasear por las dunas y sentarse a ver salir o ponerse el sol. Merzouga es uno de los lugares con más diferencia térmica entre el día y la noche. En invierno, la noche que pasamos allí la temperatura llegaba casi a los cero grados. En cambio de día la temperatura es muy agradable.

Para terminar, un punto importante considerado la puerta del desierto, es la ciudad de Zagora. En Zagora se conserva el famoso cartel “A Tombouctou 52 días en Camello”. Sin embargo, a las afueras de Zagora se encuentra el pueblo de Tamegrout, un importante centro religioso famoso por la biblioteca de su escuela coránica. Sin embargo, personalmente, lo más interesante de este pueblo son las callejuelas subterráneas del pueblo. Se trata de un laberinto de callejuelas muy estrechas completamente a oscuras. Sólo en algunos momentos se filtran unos pocos rayos de luz. És imprescindible que algún niño os acompañe puesto que la visibilidad es prácticamente nula. A la entrada del pueblo hay una cuantas tiendas que venden cerámica. Según nos dijeron la mayoría de la gente del pueblo trabaja en la cooperativa de cerámica.