Los ritmos anuales o de las estaciones pueden hacerse presentes en casa para ayudar a los más pequeños a entender el ciclo de las estaciones y para estar más conectados con dichos procesos. Existen numerosas formas de introducir en casa elementos que nos ayuden a conectar con los ritmos anuales. Esto es especialmente útil para quienes viven en ciudades, donde a veces el cambio de estaciones no es tan evidente como para quienes viven en el campo o en zonas más rurales.

En esta entrada os proponemos diversos elementos para ayudar a conectar con los ritmos de las estaciones. El primero es el rincón o la mesa de estación. El segundo son los cuentos que hablan sobre las estaciones. El tercero consiste en explicar a los niños la tradiciones con juegos, cuentos u otras actividades (decoraciones especiales en casa, disfraces, recetas etc). El último es el calendario anual.

¿Qué es un rincón o mesa de estación?

Es un espacio, un rincón donde se depositan objetos que representan cada una de las estaciones del año. Estos objetos pueden ser pequeños tesoros que los niños han encontrado en un paseo por el bosque o por la playa (por ejemplo una piña, una castaña, una piedra bonita, una concha etc.), telas de algodón o seda y otros objetos elaborados a mano o con materiales naturales de los que hablaremos más adelante. Este rincón ayuda a los niños a estar más conectados con la naturaleza y con las estaciones. También les ayuda a ser conscientes de los cambios que aparecen con la llegada de una estación. Se trata por tanto de una herramienta para poder seguir los ciclos o ritmos anuales. Tener consciencia del ritmo puede ayudar a los niños a comprender más los procesos naturales que suceden a su alrededor y a situar las tradiciones locales en cada una de las estaciones.

¿Dónde colocamos la mesa de estación?

Un rincón con una pared detrás es un lugar ideal para colocar una mesa de estación. La pared nos ayuda a colgar telas, figuras, dibujos o reproducciones.

¿Qué se coloca en la mesa o rincón de estación?

Intentaremos colocar objetos de los cuatro reinos de la naturaleza, que son los siguientes:

  • El reino mineral con alguna piedra o mineral.
  • El reino vegetal con alguna planta, flor, rama de árbol, piña, nuez o representación de ellas.
  • El reino animal con algún muñeco de algún animal (por ejemplo un animal de fieltro), un caracol, estrella de mar etc.
  • El reino humano con algún muñeco de pie o alguna imagen de personas.

¿Cómo preparar la mesa o rincón de estación?

Nosotros vivimos en el hemisferio norte por lo que las ideas que os proponemos para la mesa de estación están pensadas teniendo en cuenta que nuestro invierno es de diciembre a marzo y nuestro verano de junio a septiembre.

En primer lugar colocaremos una tela grande que haga de base de la mesa de estación. Esta tela puede ser de un color que se asocie con la estación en la que vamos a entrar. Por ejemplo, verde para la primavera, amarilla para el verano, marrón o naranja para el otoño y blanca o azul para el invierno. Sobre la tela que hace de base, se pueden colocar otras telas de tamaño más reducido y colores asociados a la estación. Con estas temas se pueden hacer formas o relieves como por ejemplo formas circulares o redondeadas.

En la pared que haya en la parte trasera de la mesa, podemos colocar también alguna tema que represente el cielo. Otra opción es colocar alguna representación como una foto o cuadro.

En la mesa de estación debe haber un sólo centro de atención visual o foco. El centro debe ser aquello a lo que queramos dar más importancia o resaltar.

Además del foco, podemos colocar otros elementos en la mesa de estación. Estos elementos, que suelen representar los cuatro reinos, son considerados elementos secundarios. Es importante no colocar demasiados, para generar un efecto visual agradable. Tampoco hay que repetir (demasiados) elementos. Por ejemplo, si hemos colocado un animal de fieltro, no hace falta colocar una postal con una imagen de un animal. Aunque eso va a gusto de cada familia.

Es importante intentar representar tanto la figura femenina como la figura masculina. En general, la figura masculina suele ser la gran olvidada en muchas mesas de estación. Su presencia y protagonismo es importante.

Finalmente, otro consejo a tener en cuenta es que hay que dejar espacio en la mesa para sorpresas que puedan llegar o que traigan los niños. Estas sorpresas deberían estar relacionadas con la estación que representamos.

¿Cómo haremos el cambio de estación?

El cambio puede ser progresivo si así se desea o de acuerdo con el clima. Por ejemplo, se puede decidir alargar la mesa de invierno si se trata de un invierno especialmente largo y frío. También se pueden ir eliminando progresivamente elementos de la mesa de invierno e ir introduciendo algunos de primavera.

¿Cómo haremos la limpieza de la mesa de estación?

Si debemos limpiar o quitar elementos de la mesa porque se han malogrado o estropeado (por ejemplo flores u hojas), normalmente evitaremos hacerlo delante de los niños. En general, aquellos elementos que proceden de la naturaleza, que colocamos en la mesa de estación y que son perecederos o caducos, deben mantenerse en buen estado. Cuando esto no es posible los sustituiremos.

Relacionar la mesa de estación con las fiestas locales

Los rincones o mesas de estación se pueden conectar o relacionar con las celebraciones o fiestas que tienen lugar en cada una de las estaciones. Por ejemplo, durante el invierno tiene lugar la celebración de la Navidad. Pues bien, se puede empezar con el rincón de invierno preparando la Navidad con alguna representación de María, José y el niños jesús, es decir con un pesebre. Pasada la Navidad, retiraremos los elementos relacionados con esta celebración y dejaremos los elementos del rincón de invierno. Otro ejemplo, consiste en representar la Pascua en la mesa de primavera poco antes de que llegue esta época.

Cuentos sobre las estaciones

Otra herramienta muy interesante que los niños se sientan conectados con el paso de las estaciones es utilizar cuentos que hablen de ellas. Existen muchos cuentos que se pueden utilizar para hablar de las estaciones. Por ejemplo, los cuentos de Pipa y Pele de Dainela Dreshcher.

Para situar cada fiesta o celebración en su estación correspondiente se pueden utilizar cuentos específicos dedicados a dichas celebraciones. Por ejemplo, podemos contar cuentos relacionados con el adviento y la Navidad para prepararnos para su llegada. Cuentos relacionados con la Pascua etc. A continuación tenéis un ejemplo de un cuento sobre la Navidad y otro sobre la Pascua que les gusta a nuestros hijos.

Tradiciones

Mantener las tradiciones que tienen lugar en cada época del año es otra herramienta que se puede utilizar para ubicar dichas celebraciones en su época correspondiente. Por ejemplo, preparar un calendario de Adviento sin dulces ayuda a los niños a prepararse para la Navidad. Decorar la casa para Navidad es otro ejemplo de tradición. Relacionado con las celebraciones suelen haber recetas especiales que pueden elaborarse con los niños. Por ejemplo, los panellets para celebrar la Castanyada o la coca de San Juan para celebrar el solsticio de verano.

Calendario anual

Finalmente podemos elaborar o comprar un calendario anual. Existen muchas versiones de estos calendarios. Para los más pequeños que no saben leer ni escribir conviene escoger un calendario visual sin letras ni números. A continuación os mostramos algunos ejemplos.

Fuente: pequefelicidad.com

Fuente: mamielo.com